Biografía de Eduard Bach

El libro Esencias Florales Un Camino consta de 258 paginas, es muy bueno, recomendado para cualquier persona que quiera iniciar sus estudios en la Terapia Floral. En Al-kimia Esencias Florales esta a su disposicion en la biblioteca para consulta y tambien está a la venta.

Esencias Florales Un Camino Santiago Rojas Posada 1992. Páginas 15, 16, 17 y 18. Editorial Siu-Tutuava

"Siempre que me refiero a las esencias florales, cito en primera instancia al doctor Edward Bach, pues ha sido él quien nos ha permitido recibir, de una manera sencilla, las bondades de las flores.

No pretendo en este corto capítulo describir la intensa vida de un ser tan especial, pues siempre me quedaría corto, sino más bien darle un pequeño reconocimiento y agradecimiento por el regalo tan hermoso que nos ha dejado. De todas maneras, daré una muy breve descripción de su vida y sus actos, así como un poco de los fundamentos teóricos sobre los que basó su obra que, sin lugar a dudas, son igualmente válidos en nuestros días...

Casi todas las descripciones biográficas que se han realizado del doctor Bach se basan en los relatos de su amiga personal Nora Weeks, por lo que me referiré en su gran mayoría a lo dicho por ella, y también a lo que escuché verbalmente de los expositores del Primer Congreso Mundial de Esencias Florales, realizado en abril de 1990 en Autrans, Francia. Edward Bach nació en Monseley, cerca de Birmingham, en septiembre de 1886, y ya desde niño mostró un gran amor por la naturaleza y todos sus ocupantes (seres humanos, plantas, animales, etc.). Su interés fundamental era el de ser médico, ya que con ello suponía que podría ayudar profundamente a todas las demás personas. Por diversos motivos, y sobre todo por complacer a su padre, decidió antes de iniciar sus estudios de medicina, colaborar con éste en su fábrica de fundición de latón. Allí trabajó durante tres años, desarrollando diversos oficios que, si bien no eran de su agrado, los realizó con entusiasmo y dedicación. Gracias a ellos, pudo empezar a conocer muchos aspectos de la naturaleza humana, y lo que representaba la enfermedad para los hombres. Encontró, en sus tres años de labores, las diferencias de actitud que tenían los empleados de la fábrica frente a la enfermedad. Vale la pena recordar que, a principios de siglo, la legislación inglesa aún no protegía adecuadamente al trabajador, lo cual significaba que la enfermedad que éste suftiese le produciría gastos y le disminuiría sus ingresos, si se les comparaba con las de otras personas que no tuviesen esas limitantes económicas.

Bach inicia sus estudios médicos posteriormente (a los 20 años de edad), en la Universidad de Birmingham. Desde sus épocas de estudiante, nota que le interesan más los enfermos que los males que padecen. Cree que el cuerpo padece enfermedades como causa de sus estados emocionales. Ve, además, cómo en los pacientes que muestran interés por mejorarse, la salud se restablece más fácil y rápidamente que en aquellos que no lo hacen. Años más tarde, llega a la conclusión de que sólo es necesario tratar el estado de ánimo del paciente, para que su enfermedad desaparezca. Termina, hacia 1912, sus estudios clásicos y pasa a Cambridge donde, en 1914, obtiene un postgrado en Salud Pública.

Bach inicia su práctica profesional sin encontrar una respuesta a su búsqueda interior de ayuda a los demás, y con la certeza de que los tratamientos ortodoxos no son lo que él esperaba u tilizar para tratar a sus pacientes. Incursiona entonces por la Inmunología, y trabaja a su vez como bacteriólogo asistente del Hospital-Escuela de la Universidad. Bach encuentra relación directa entre las bacterias instestinales y la enfermedad crónica, hecho que lo lleva a preparar vacunas que a la postre resultan efectivas en muchos pacientes. Sin embargo, el método utilizado -la inyección- no era llamativo para él, pues causaba dolor e incomodidad. A estas alturas, Bach ya tenía en su interior muy bien definido que el sistema para tratar a los enfermos debía ser suave, sencillo, agradable, libre de efectos adversos y dirigido al paciente y no a su enfermedad. Es por eso que, si bien los resultados eran alentadores, no estaba satisfecho.

Por esa época, estalla la Primera Guerra Mundial, pero por su salud, Bach es rechazado. Sin embargo, queda encargado de 400 camas del Hospital Universitario, destinadas a los heridos. En 1917, Bach sufre una hemorragia importante y es intervenido de urgencia. Le diagnostican que no le quedan más de tres meses de vida, hecho que lo lleva a salir del Hospital y a dedicarse todo el tiempo a investigar en su laboratorio buscando "algo" que no sabía ni cómo ni dónde podría encontrar. Su motivación tan profunda por encontrar lo que él entendía era su misión en la Tierra, y la posibilidad de morir sin haberla logrado, lo llevan a trabajar intensamente en la búsqueda de un sistema de ayuda a los demás, motivado también por su gran amor y su capacidad de entrega. Esto le permite, sin tratar la enfermedad física directamente, recuperar plenamente la salud. Este hecho llama fuertemente su atención, pues nota cómo la actitud decidida por un propósito noble, y el amor puesto en él, fueron las claves que le devolvieron su salud integral (mental, espiritual y física).

Luego de 1920, Bach ingresa como bacteriólogo en el Hospital Homeopátlco de Londres. Inicialmente, ve con recelo la obra de Hahnemann: "El Organón". Sin embargo, una vez empieza a leerlo, no puede parar, pues encuentra por primera vez a alguien que opina que no se debe tratar la enfermedad sino al paciente, y que la guía para utilizar los medicamentos está dada por los síntomas mentales y no por los malestares físicos. Bach encuentra entonces que sus ideas ya habían sido trabajadas y comprobadas por otro y esto lo entusiasma aún más. Utiliza entonces para sus vacunas el método homeopático (diluciones sucesivas con agitación o sucusión), creando vacunas orales, lo que disminuye las molestias de su aplicación, sin mermar su eficacia.

Bach desarrolló siete nosodes homeopáticos que aún se utilizan en la práctica médica. Con el tiempo, pudo identificar que los nosodes actuaban mejor si se indicaban de acuerdo a un tipo de personalidad que él descubrió para cada uno. Sin embargo, algo aún no lo dejaba satisfecho y era el origen de los nosodes, pues al provenir de los desperdicios humanos, lo que podía producir en el ser que los recibiese, no sería tal elevado. Empieza entonces a buscar en la naturaleza medicamentos "que reemplazaran y a su vez ampliaran lo encontrado en las bacterias intestinales. Para él, en esta época de su vida ya era importante la transformación integral del ser lo que le motivaba a buscar un sistema que facilitase este propósito, pues era más importante incluso que la misma salud física.

Por la misma época, gracias a todos sus trabajos médicos realizados y publicados, y sobre todo gracias a su gran calidad humana, presenta una muy buena reputación médica tanto entre colegas como entre pacientes. Sin embargo siente que su obra no ha sido realizada y que su vida es incompleta. En septiembre de 1928, viaja al País de Gales en busca de naturaleza, con su salud un poco quebrantada, y con algunos estados emocionales muy característicos, los cuales eran: la prisa e impaciencia por encontrar algo que estaba buscando pero que no conocía aún, el temor de no lograr su cometido y la ilusión constante de que lo que iba a encontrar podría cambiar el mundo.

Bach se encuentra entonces con tres flores, la flor de la Impaciencia, el Mímulo y el Clemátide, que como se verá más adelante, se usan para los estados emocionales que presentaba. Bach vuelve a Londres a continuar sus investigaciones en el laboratorio, y hacia 1930, decide dejar todo para marcharse hacia el País de Gales a buscar más respuestas en la naturaleza. Bach va descubriendo en sí mismo una marcada sensibilidad que lo lleva a encontrarse con diferentes plantas y en especial con flores silvestres. Al tenerlas cerca, puede sentir sus efectos, y el nivel en donde actúan. Trabaja de diversas formas las flores recogidas hasta que encuentra el sencillo sistema de colocar las flores recién cortadas dentro de un recipiente con agua de un arroyo cercano y dejarlas al sol durante unas horas. Llega a esta conclusión al observar que las gotas de rocío que se posaban sobre los pétalos de las flores conservaban la vibración de éstas (recordemos que Bach era un ser sensible). Piensa entonces, que si el agua es capaz de mantener esa vibración, al administrar esa agua a un paciente, la vibración floral puede transmitírsele. Su teoría rápidamente fue puesta en práctica. Luego utilizó alcohol en la mezcla, pues notó que conservaba y estabilizaba mejor la solución "preparada". Bach encontró rápidamente resultados muy alentadores, observando curaciones en todos los niveles del hombre (mente, cuerpo y energía), pues observó que con las flores llegaba a la causa de la enfermedad y no a sus manifestaciones en el cuerpo.

Bach dedica 4 años a su investigación en el campo, y luego de una minuciosa observación y de un trabajo personal profundo, encuentra 38 flores que conformarían su sistema (inicialmente trabajó sólo con 12, y a medida que notaba en él nuevos estados mentales, iba a la naturaleza y encontraba la solución en una flor silvestre). Luego, escribe sobre su sistema un pequeño libro, "libre de teorías y de ciencias" pues, para él, todo era tan sencillo como la naturaleza misma. Resumiendo muy brevemente, Bach decía que todos somos producto de la misma fuente que él llamaba "Amor", y que por tanto todos constituimos manifestaciones de él. Que venimos a la Tierra con esa chispa divina en nuestro interior (Yo Superior), para entrar en un cuerpo físico con una mente. Que el ser interior o alma viene a cumplir una misión especial en el planeta (igualmente importante como la de cualquier otro), y que si nuestra personalidad no sigue los impulsos emanados por nuestra alma, se presenta un conflicto, el cual se evidencia con un bloqueo en el flujo de nuestra energía, y que se manifiesta como un síntoma emocional en desequilibrio. Si éste último continúa da como resultado manifestaciones físicas. Por tanto, si se trata la última manifestación, sólo se logra corregir los efectos sin ir a las causas, las cuales están en la energía. La enfermedad es, según Bach, inmaterial en su origen.

Para él, existen dos errores fundamentales posibles: el primero, la disociación entre nuestra alma y nuestra personalidad y el segundo, la crueldad o el mal frente a los demás, pues van contra la unidad -teniendo en cuenta que todos somos partes de esa misma unidad-. Al interesarse por el ser humano y no por la enfermedad física, encontró que éste se enfermaba de siete formas básicas que eran: El ORGULLO (creerse más que todos, teniendo en cuenta que todos somos parte de esa unidad); la CRUELDAD (hacer daño a otros o a sí mismo); el ODIO (la fuerza contraria del amor); el EGOISMO; la IGNORANCIA (que nos lleva a negar la existencia del Creador y de sus manifestaciones. En esta forma se incluye el temor que ocurre por desconocimiento); la INESTABILIDAD (dudar, teniendo en cuenta el orden universal perfecto y armónico); y la , CODICIA (queriendo para nosotros lo que no nos pertenece).

Bach relacionó además las enfermedades convencionales con las siete formas básicas que él encontró, y así trabajó con sus pacientes. Para entender mejor el pensamiento del doctor Bach, recomiendo al lector que lea y medite profundamente sobre el pequeño libro "La Curación por las Flores", donde se encuentra en forma sencilla y clara todo lo referente a su forma de pensamiento (La verdad, no escribo más al respecto en este lugar pues no pretendo evitar que el lector pueda beneficiarse de la lectura de dicho libro, como tampoco pretendo cambiar o complementar en este capítulo su obra).

Hasta la época de su muerte, Bach atiende cerca de 5.000 personas diferentes, que presentan todo tipo de alteraciones diversas, con resultados muy alentadores. Siempre, le motiva trabajar para un ser humano y no contra una enfermedad, basándose en los estados emocionales en desequilibrio, utilizando entonces las flores como transformadores de los estados emocionales, lo que, a la postre, le permite al paci_nte recobrar su salud integral. Los que hemos leído varias de las Historias Clínicas realizadas por Bach a sus pacientes, encontramos que siempre dirigía su atención al estado emocional y obtenía respuestas favorables incluso en enfermedades llamadas incurables. Bach entiende que su obra ha sido ya terminada y que otros la deberán continuar, por lo que fallece en noviembre de 1936 mientras duerme, dejando al mundo. su mejor regalo: LAS ESENCIAS FLORALES"

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